La hija de Robert Poste

La hija de Robert Poste o Cold Comfort Farm, en inglés, es una novela británica escrita por Stella Gibbons en 1932. Dicen de ella que es “probablemente la novela cómica británica más perfecta de la literatura inglesa del siglo XX”

No he leído la novela, tampoco sé si lo haré o no y no tengo intención de hablaros de ella, ni tan siquiera de la película que se tituló igual que el libro y que sí ví en el cine Renoir de Palma de Mallorca en el año 1998 ¡¡Sólo éramos cinco personas en el cine. Un lujazo!!

Lo que sí quiero contaros y de lo que me gustaría hablar es de Ada Doom, la anciana tía de Flora Poste quien desde que vió algo terrible en la leñera, decidió encerrarse en su habitación y no salir de allí.

Flora recibe el encargo de llevar la comida a la tía Ada a su habitación. Cuando ésta lo hace, la tía abre la puerta para coger la bandeja de comida y entonces Flora trata de entablar una conversación pero Ada Doom sólo dice:

“Ví algo terrible en la leñera”

y tras pronunciar esta frase, la anciana tía cierra despacio la puerta de su habitación.

Esta escena y las poteriores que se muestran en la película cuando se produce el encuentro entre estos dos personajes, Ada y Flora, se me quedaron grabadas en la retina.

¿Qué vería en aquella leñera que fuera tan terrible para decidir no salir de su habitación nunca más? Seguramente te hagas esa pregunta como me la hice yo, en aquel momento.

Más adelante, Flora consigue preguntarle que fué lo que vió en la leñera y Ada le contesta:

“no me acuerdo”

y con cara de extrañeza vuelve a cerrar la puerta de la habitación suavemente.

 

¿No es fantástico…?

“Recuerda que vió algo y que ésto fue terrible y no se acuerda de lo que fue”

Desde entonces me acompañan, y desde hace poco las reconozco en mí, a Flora y a Ada.

Ellas forman parte de mi “particular universo de pequeñas cosas que hacen que mi vida sea mágica” porque de algún modo me ayudan a darme cuenta de cuántas veces le cedo mi poder al juicio y al rencor o se lo cedí.

 

Pues esto es todo…

Un abrazo a todos.

 

2 thoughts on “La hija de Robert Poste

  1. Yo hubiera jurado que tu no tenias ego o que era minimo…Otro error de mi percepción o de mi pretención…Rishi.

    1. Ya lo creo Rishi!!! ¡Claro que tengo EGO! Mi trabajo es educarlo y así poder manifestarme desde mi esencia. Un abrazo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *